—Quiero que todos los seres humanos en el mundo tengan acceso ilimitado a la educación, la salud y la felicidad. Quiero que cada persona tenga la oportunidad de desarrollar sus habilidades y talentos sin importar su origen, raza o condición económica. Quiero que el mundo sea un lugar donde la empatía, la compasión y el amor sean los valores fundamentales que guíen nuestras acciones.
En un pequeño pueblo rodeado de montañas majestuosas, vivía un anciano sabio llamado Elías. Era conocido por su bondad y su capacidad para escuchar a aquellos que necesitaban consejo. Un día, un joven llamado Mateo se acercó a él con una curiosidad insaciable. Leer pideme lo que quieras ahora y siempre
Elías sonrió y asintió con la cabeza. —Quiero que todos los seres humanos en el
¡Claro! Aquí te dejo una historia que podría inspirarte: En un pequeño pueblo rodeado de montañas majestuosas,
Elías escuchó atentamente, con una sonrisa que crecía en su rostro.
—Bien, Mateo. Ahora, pídele lo que quieras, ahora y siempre.
—Don Elías, he oído que usted tiene el poder de conceder deseos —dijo Mateo con una mezcla de emoción y escepticismo.